GP Arlington: Kyle Kirkwood es el caballo ganador

El estadounidense se hace con la victoria en las llanuras de Arlington, Texas, a pesar de los problemas en boxes y de Álex Palou

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Kyle Kirkwood posa con el trofeo que le certifica como ganador del Gran Premio de Arlington (Fotografía: Michael L. Levitt/Lumen via Getty Images)

A pesar de las tuercas, de la falta de banderas amarillas y de un impresionante Álex Palou, Kyle Kirkwood se «montó» en lo más alto del podio y es que los Andretti hoy (Will Power 3º y Marcus Ericsson 4º) estaban como pez en el agua, pero Palou siempre está ahí.

Los errores en los ‘pits’ que está sufriendo Andretti se repitieron en todos los monoplazas del equipo, pudiendo haberles costado la carrera de Kirkwood en más de una ocasión ante una Chip Ganassi cordinada perfectamente con el barcelonés, que estuvo a punto de robarles la victoria en una carrera con las únicas interrupciones al final de la misma, cuando Kirkwood ya tenía asegurada la victoria.

Kyle Kirkwood conduciendo por las calles de Arlington durante la celebración del GP de Arlington (Fotografía: Indycar)

Al acabar la clasificación de ayer, se decidió adelantar el inicio de la prueba por fuertes rachas de vientos en la tarde. Por lo que la bandera ya ondeaba a las 17:15 horas.

Christian Lungaard y Mick Schumacher protagonizaron el único incidente en la salida, siendo el novato el que tocaba con Lungaard provocando un trompo que se saldó con una parada muy temprana del papaya y una sanción para Mick. También decidieron pasar por boxes Scott Dixon y Kyffin Simpson para quitarse el neumático duro, la opción de gomas menos empleada en parrilla.

Álex Palou en el circuito urbano de Arlington (Fotografía: Indycar)

En la parte alta de la tabla, Will Power le arrebató bien pronto la posición de podio a Pato O’Ward y, tras unas vueltas de tanteo, Álex Palou comenzó el acoso al líder de la prueba, Marcus Ericsson, el experimentado piloto supo resistir y se mantuvo a una distancia prudencial.

Lo abrasivo del asfalto y el sobreesfuerzo de los neumáticos hacía de los blandos una goma de pocas vueltas y, en la 17, tanto Palou como Ericsson decidieron entrar en la calle de boxes. El enésimo ‘pitstop’ lento del equipo Andretti dio en bandeja el liderato virtual de la prueba.

En el trasiego de la salida de boxes, parecía cada vez más evidente que esta sería fuente de banderas amarillas y eso estuvo a punto de protagonizarlo Newgarden y Malukas, pero el trompo que sufrió no le llevó al muro.

Los neumáticos que pusieron Ericsson y Palou estaban ya en las últimas y tras 10 vueltas, volvieron a boxes, esta vez para montar el neumático más duro de la gama, la ventaja cosechada en pista durante su segundo stint permitió al barcelonés mantener la ventaja sobre el de Andretti y Palou se mantuvo al galope.

Otra vez, aunque ahora sin comerlo ni beberlo, sería protagonista de otra acción, pero sería Mick el que tocó ligeramente al estadounidense y perdió el control del monoplaza, trompeando, aunque sin provocar bandera amarilla.

Ajeno a esto, Álex seguía con la victoria entre ceja y ceja, pero Power le imposibilitaba cabalgar al frente de la carrera. Poco a poco le fue recortando tiempo hasta que el ’26’ decidió hacer una pasada por boxes. A falta de 22 vueltas para el final, sería el turno de Álex para cambiar sus gomas que, por normativa, deberían ser otros neumáticos duros; junto a él, Kyle Kirkwood, el segundo virtual, decidió cambiar también sus gomas, pero si quería pasarlo, debería hacerlo en el rodeo.

Los Andretti, los tres monoplazas, se colocaron detrás del Chip Ganassi de Álex y, finalmente, Kyle asaltó el liderato a 15 del final. A pesar de parar a la vez, el de Kyle era un neumático más joven, y las diferencias se evidenciaban con el paso de los giros.

Clasificación final del GP de Arlington

La bandera amarilla se hizo esperar al final de la prueba, cuando Christian Rasmussen se quedó detenido en el carril de salida del pit-lane. Esta era la última bala en la recamara para Álex, que perdió más de 5 segundos con respecto al liderato. Aunque una bandera amarilla (accidente de Grosjean y Siegel) nada más se ondeara la verde no dejó disparar su última bala, pero Kirkwood se llevó el botín más codiciado: la victoria.

La Indycar volverá al ruedo el fin de semana del 29 de marzo con la prueba que se celebrará en Barber. Hasta entonces, nos leemos en Circuit Specific.

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