El retorno de Marc Márquez
Tras una qualy y un inicio de carrera donde Di Giannantonio brilló, el campeón del mundo volvió a ganar una sprint, seguido también por Jorge Martín.
El Mundial de MotoGP ha regresado a Brasil por todo lo alto, más de tres décadas después de su última visita a Goiânia. Tras un viernes de «improvisación» según el propio Marc Márquez, el Autódromo Internacional Ayrton Senna ha demostrado ser un trazado tan espectacular como traicionero. Con temperaturas de asfalto que rozaron los 48ºC, la jornada del sábado se convirtió en una auténtica prueba de resistencia donde el asfalto y la fatídica curva 4 fueron los grandes protagonistas.
La curva 4 dictaminó sentencia

lucha por la pole position fue, cuanto menos, caótica. Fabio Di Giannantonio firmó una actuación histórica al conseguir su segunda pole en la categoría reina llegando desde la Q1, algo que no lograba desde hace casi cuatro años. Sin embargo, la sesión estuvo marcada por las constantes caídas en la curva 4, un punto donde un bache en la entrada puso en aprietos a los favoritos.
Pedro Acosta, el líder del Mundial, fue uno de los primeros en sucumbir ante el asfalto brasileño en ese punto, seguido poco después por el propio Marc Márquez. Ni siquiera el poleman se libró, yéndose al suelo en los instantes finales de la Q2 junto a un Jorge Martín que venía marcando sectores de pole. Tras el caos, la primera línea quedó conformada por Di Giannantonio, Marco Bezzecchi y Marc Márquez.
La imagen del circuito se cayó antes de la carrera

Cuando todo parecía listo para la carrera al sprint, el circuito de Goiânia traía una sorpresa insólita antes de reaparecer en MotoGP. En la recta principal, apareció un socavón. Esto obligó a la organización a retrasar la salida casi una hora y media para realizar reparaciones de urgencia, desplazando incluso las clasificaciones de Moto2 y Moto3 al domingo.
Las condiciones cambiaron tras el parón. La temperatura de pista que bajó levemente, pero seguía exigiendo el máximo de los neumáticos. Por lo que se prefirió duro delantero y blando trasero en casi todas las motos.
Márquez impone su ley ante ‘Diggia’

En la salida, Fabio Di Giannantonio defendió con uñas y dientes su posición de privilegio, mientras Márquez caía brevemente a la cuarta plaza tras verse superado por una sorprendente Yamaha en manos de Fabio Quartararo. No obstante, el de Cervera tardó poco en recuperar el ritmo y en la vuelta 3 ya rodaba segundo tras adelantar al francés.
Durante el primer tercio de la prueba, ‘Diggia’ imprimió un ritmo demoledor. El italiano llegó a tener una ventaja de más de 1.2 segundos sobre el ’93’. Pero Márquez, en modo cazador, fue recortando hasta situarse a la estela de la Ducati del equipo VR46. A falta de solo tres vueltas, el ilerdense aprovechó un pequeño error del italiano para lanzar el ataque definitivo y ponerse líder.
Márquez cruzó la meta logrando su primer triunfo de la temporada. Tras la carrera, el 9 veces campeón reconoció que todavía no pilota como quiere:
«Es una victoria importante… seguiremos empujando, que es la clave de la vida».
El renacer de Jorge Martín y el liderato de Acosta

La otra gran noticia del día fue el regreso de Jorge Martín al cajón. Tras un 2025 plagado de lesiones que lo alejaron de la lucha, el madrileño de Aprilia completó un podio muy emotivo. «Hace dos meses y medio mi novia tenía que darme de comer», confesó un Martín visiblemente emocionado tras batir a Bezzecchi por la tercera plaza.
Por su parte, el líder del campeonato, Pedro Acosta, vivió una sprint difícil, terminando en novena posición tras varias batallas en el grupo medio, incluyendo un duelo intenso con Pecco Bagnaia. Pese a sumar solo un punto, el murciano mantiene el liderato del Mundial por apenas dos puntos sobre Marco Bezzecchi.
La cruz de la jornada fue para KTM y Honda, que vieron como Maverick Viñales, Johann Zarco y Joan Mir se iban al suelo, aumentando el drama de las caídas en este accidentado regreso a tierras brasileñas.
MotoGP volverá mañana a pista en Goiânia. La carrera dominical promete ser una lucha de desgaste con muchas expectativas.