El motor Honda bueno, no está en Aston

Red Bull hereda el talento campeón y deja a Aston Martin pagando el reinicio japonés mientras Ford firma el acuerdo más rentable del paddock.
El motor Honda de Red Bull
Si algo ha llamado la atención de la primera semana de test es que mientras el motor Honda de Aston Martin ha empezado con problemas, la unidad de potencia de Red Bull Racing se ha mostrado como la más fuerte del paddock.
Paradójico, ¿no?
Honda venía de ser la referencia absoluta del anterior reglamento. Los motores campeones que impulsaron a Red Bull a lo más alto parecían garantía de continuidad. Sin embargo, lo que debía ser un simple trámite para los japoneses y un dolor de cabeza monumental para los de la bebida energética se ha dado la vuelta.
Ahora, presumiblemente, Red Bull tiene el motor más fuerte de la parrilla. Aston Martin, en cambio, apenas ha podido rodar con normalidad por problemas en su unidad japonesa.
¿Cómo es posible esto?

2020: cuando todo cambió
Hay que remontarse a 2020, cuando Honda anunció su salida de la Fórmula 1. Red Bull se quedaba sin motorista y, lejos de volver a ser cliente de Renault o de cualquier otro fabricante, decidió hacer algo muy poco habitual en la F1 moderna: fabricar su propio motor.
“Yo me lo guiso, yo me lo como”.
Así nació Red Bull Powertrains.
Pero claro, levantar una fábrica de motores desde cero no se hace con cuatro PowerPoints y un par de ingenieros reciclados. Red Bull necesitaba conocimiento. Necesitaba experiencia. Necesitaba a la gente que ya sabía cómo funcionaba ese motor.
Y ahí está la clave.
Cuando Honda cerró oficialmente su programa, gran parte de su personal técnico acabó trabajando en Inglaterra bajo el paraguas de Red Bull. Es decir: el corazón térmico del motor seguía siendo Honda… pero los cerebros que lo habían desarrollado ahora vestían de azul.
Motor Honda con pegatina Ford
Para el nuevo reglamento, Red Bull llegó a un acuerdo con Ford, mientras Honda firmaba su regreso oficial junto a Aston Martin.
Sobre el papel parecía sencillo:
- Ford con Red Bull.
- Honda con Aston Martin.
En la práctica, la historia es bastante más interesante.
La unidad de potencia de Red Bull es, en esencia, la evolución directa de aquella Honda campeona. Porque los motores ganadores de Red Bull no los hizo la Honda que hoy trabaja con Aston Martin, sino los ingenieros que ahora están en Inglaterra desarrollando el proyecto de RBPT.
Ford, por su parte, pone la pasta y disfruta de un retorno de imagen perfecto. Marketing gratis. ROI impecable. Pero el trabajo técnico pesado se hace en casa de Red Bull.

En Aston Martin, en cambio, es Honda quien suministra el conjunto completo. Y la Honda actual es prácticamente un proyecto nuevo. No estamos en el desastre de 2015, pero la situación recuerda peligrosamente a un reinicio forzado: juventud, procesos aún engrasándose y plazos ajustados.
Y en Fórmula 1, la juventud se paga.
El puzzle empieza a encajar
Esto ayuda a entender por qué Red Bull podría estar mucho mejor de lo esperado, incluso peleando arriba con Mercedes, mientras Aston Martin coquetea con la parte trasera del grupo.
El acuerdo de unos tiene que ver directamente con los problemas de los otros.
Red Bull se llevó el talento clave cuando Honda dijo adiós. Honda regresó, sí, pero con una estructura prácticamente nueva. El resultado es que el “motor Honda” más competitivo no está en el coche verde, sino en el azul.
Irónico.
Porque al final, más que una guerra entre marcas, esto es una guerra de personas. Y esas personas, las que hicieron campeona a Honda, ahora trabajan bajo el techo de Red Bull.
A veces, en Fórmula 1, no gana quien tiene el nombre más grande en la tapa del motor. Gana quien se llevó a los ingenieros adecuados cuando nadie estaba mirando.